Thursday, January 18, 2007

Adiós

-Da un trago al cognac,- Un escritor que sólo piensa cuando escribe no es un escritor -se da cuenta de que él no piensa cuando no escribe- porque cada pensamiento es siempre inconsciente y fugaz -así que decide no volver a escribir por un tiempo(porque ha dicho ya muchas cosas)-; le molesta esa fugacidad, por eso prefiere escribir -y ahora pensará primero escribirá después sólo solo- que pensar.

Un ávido lector de basura se topa con una página en internet donde alguien escribe diariamente sin pensar que posiblemente le puedan robar sus escritos. Así que le roba todo porque quiere una victoria sin esfuerzo. Hay quienes pueden, y quien no puede roba; así viven todos, es la naturaleza poco natural de las cosas.


Mira la luna la confunde con un ojo, ése ojo es de Sócrates, y la boca es la oscuridad y la confusión que al revés setarcóS: 2 de Diciembre del 2003 - escribe el escritor un poema sin valor literario; pero lleno de emoción y latidos de corazón fortísimos:

Oyes sin escuchar
y escuchas cuando no oyes,
de igual forma yo toco sin sentir
y siento sin tocar.

Esa misma noche de diciembre hay un pensamiento nocturno, al leer la carta que había escrito para su hipotética mujer: "Cartas escritas por tontos que hacen llorar a la más inteligente de las mujeres. ¿Qué sucede en estos tiempos con la gente que me es difícil ver? ¿Será que estoy perdiendo el quicio o el quicio me está perdiendo a mí?"

Martes 8 de Junio del 2004: ¿Quién es yo? Yo es todos y todos son aquellos que creyeron estar en lo correcto.

El Jueves 1 de Julio del 2004 piensa que una amiga suya le recuerda a Anne Frank.

Lunes 19 de Julio del 2004: Soñó que abría un video en su computadora y se veía a sí mismo de niño, de unos tres años, besando a la niña que le gusta.

El sábado 14 de Agosto del 2004 aprende qué significa la palabra "lúdico".

Martes 17, Agosto 2004: Termina de leer Demian que comenzó a leer el domingo. Soñó con una chica coqueta que vestía de negro en una fiesta, movía sus caderas y le mandaba besos cuando nadie miraba -esto le excitaba-; finalmente se encerraron en un baño y se escribieron un libro en la piel con la lengua.

En su cumpleaños número 18, escribe: Take me to a place where I no longer desire to be somewhere else.

-Ha caído en la cuenta de que escribe demasiado porque no tiene hijos- Así que el escritor se despedaza metafísicamente y deja su presencia escrita, la cual resucita en los ojos de algún extraño que no comprende por completo; pero que si busca el coche en el estacionamiento(la idea en el inconsciente)... recordará perfectamente dónde lo dejó.

-La lógica es la verdad que no me puedo a mí mismo negar.
-¿Y eso es verdad?
-¿Te lo puedes negar?
-Sí lo puedo negar, pero sabría que me estoy mintiendo.
-Sería salir de la lógica para entrar en la fantasía.
-Pero los sueños son ilógicos. ¿Non son ellos verdad?
-Sí, pero son fantasías.
-¿Me estás diciendo que la fantasía es distinta de la realidad?
-Te vas a volver loco si sigues así.
-Mientras pueda fantasear una lógica seré cuerdo en ella misma.
-¿No estás agusto en la realidad?
-Sí; sin embargo, hay momentos en los que me harta y por eso me dan ganas de olvidarla.
-¿Olvidarla o mezclarla con la fantasía?
-¿No es lo mismo? La lógica es mentira en mi fantasía.

Soñamos lo que deseamos. Si somos el sueño de un dios... ésto es lo que él desea.

Solía temerle al caos; pero, desde que el médico me recetó comprar un reloj y tomarlo cada hora con la mano apuntando a la cara, la lógica ha levantado una barrera entre el caos y yo. Ella me protege, el miedo ahora está dirigido a la pregunta: ¿Y si el reloj de pulsera deja de funcionar? Me he comprado entonces otro reloj para reforzar la barrera que me mantiene de este lado. Cada vez me da más miedo que alguno de esos relojes deje de funcionar. Visité nuevamente al médico y me sugirió constriur un librero en el que pudiera coleccionar mis barreras contra el caos, junto con el refuerzo de tenerlos a todos ellos en orden. Me parece ahora descabellado pensar que alguna evz el tiempo y el espacio me puedan abandonar. Ahora sí, realmente no tengo miedo.

Miro a ese hombre y me pregunto por qué está leyendo el periódico. Nada hay en él que pueda cambiar su vida, y si hubiera una guerra aunque no lo leyera se enteraría. Todo lo que hace es mecánico, como una hormiga se pone al día con sus condiscípulos. Como las hormigas, se topa con uno de ellos y mueve sus antenitas para preguntar incansablemente "¿cómo estás?". Y el otro responde de la misma manera, carga su pesada hoja verde y se va para llevarla a la reina, es decir, su mujer. Él dice que es suya; sin embargo ambos saben que no se pertenecen y que no se aman. Si realmente se amaran no se comportarían así; no conocen lo que es el verdadero amor. Su "amor" se basa en la fidelidad; y todo el día pasan las horas pensando en el qué harían si se rompe esa fidelidad. ¿Tan frágil es el amor como para tener de base un concepto tan banal como la fidelidad? No, lo que sucede es que ninguno de los que conocen saben verdaderamente vivir, y si rompen esa fidelidad es sólo para burlarse del otro, no porque comprendan realmente que son libres, que son completamente libres y que todos los valores a los que le dan valor están basados en la nada. ¿Acaso no tienen una pizca de razón estas personas? ¿Qué los obliga a seguir en esa monotonía de pacotilla? Es horrible todo esto, basta con que mi imaginación se pose en cometer un crimen para sentirse culpable por haber infringido una regla quimérica. A mí no me preguntaron: ¿Quieres estar de acuerdo con nosotros que debes manejar a treinta kilómetros por hora en las zonas escolares? No, no me lo preguntaron, sólo me obligaron a asumir que es ello lo correcto. Y tampoco me preguntaron cuánto es un kilómetro para mí, sólo me lo describieron para que yo lo asumiera y me pusiera de acuerdo con ellos -obligatoriamente-. Y lo que es aún peor es saberlo y seguir actuando su acuerdo. Despertar todos los días sabiendo que todas mis verdaderos deseos tendrán que ser olvidados y nunca mencionados. Hasta mencionarlos es peligroso. No mortal; pero, ¿qué tal si uno quiere hablar verdaderamente sin inhibición alguna? Es casi imposible. Todos estamos llenos de secretos y de culpas por mantenerlos secretos. ¿Es así como debemos vivir? ¿Es eso realmente vivir? Desde donde yo lo veo, no lo es. Y si te dicen que creas en dios diles que se vayan al carajo. QUE DOS MÁS DOS ES CUATRO AL CARAJO. Al carajo, por eso me desaparezco. La salvación es desaparecer, sin que importe un carajo lo demás. Todos, absolutamente todos seguirán viviendo sin uno. No dependen de nuestra vida. Nunca.

Tu piel es inocente y lisa, como quieres ser; pero como no puedes porque sangras.

"Después reflexioné que todas las cosas le suceden a uno precisamente, precisamente ahora. Siglos de siglos y sólo en el presente ocurren los hechos; innumerables hombres en el aire, en la tierra y el mar, y todo lo que realmente pasa me pasa a mí..." Jorge Luis Borges

Así se despide el Marqués, adiós.
O. siempre O.

Wednesday, January 17, 2007

Un párrafo del libro de las hormigas

" lks dj gbQñkj nkñj kñjna ñk jnGfñkj an a ñkjn ,.Ofakñjna ñ fjknFb dkm nnblFkn lab ñ kvj abñkjf,nv adñn mfbv ñdkjvañkb ñakjbñ knmn.M nm,bdjhbvdlalb na,zbcnval kn fkjadn a. d. adla lsa lka jb nlDkahbvñnf bjhsdbj sbds,Gnsackj a l ala lieHrierikjsd n bjvhsb i3isdk d i,Bsbkvsc,lFala,.Ad f5 4cd5a d2,Fa jlk avkhab l vba kdjl kjahlka q .Eliue w hir h a,ba lbb.,F vlaka.Tb llad k b nckSv j jncad lb hzBb la j,m,b dh b ha m zb lh .Yba lhfbnjb cjnbcv a,,bjfbva j bf .Cjlhabnbnc abj ayj hab nbv,nbc,m, jzdjh fgladjhbv.N l ljhfb albfz nBxdblahbv al d lsdbjbjh b vdb bmn nl b.Ahd hb mBnbncbv afb vjDhmx dh jldhhFda jhbjdbnfnGbmnj a hajh bfv bj js jhv b jhd jlba djha b.N "

En la biblioteca de Babel se pueden encontrar innumerables instructivos para entender el idioma de las hormigas. No hay que subestimar su terrible significado -ya que si se traduce el párrafo al idioma de los escarabajos sería otra cosa- porque en otro idioma, podría existir en ese párrafo, la verdad sobre el universo -y también su refutamiento-.

Dicen que el libro de las hormigas nació cuando alguien escribió un breve relato mítico(o místico) llamado "Rastro sobre rastro"; pero nadie sabe con certeza si nació, nace o nacerá.
O.

El olvido es eterno

Amor muerto, cansado
ya de ser ciego, errante.
No pierdas la esperanza,
serás resucitado,
eterno, con tu amante.

Testigo de la danza,
del aplauso pasado;
lejos de estar presente,
transformando el olvido

en recuerdo: un instante.

O.

Monday, January 15, 2007

Rastro sobre rastro

Cuando todos los hombres murieron -y el tiempo se volvio loco-, una inmensa hormiga -porque ya el espacio no era medido por ellos y ésta era tan enorme como pequeña- caminaba -con sus innumerables patas- por encima de un libro que se había quedado tirado sobre alguna superficie profunda -epidérmica-.

La infinitamente grande y perdida sacó su larguísima lengua para probar el libro -tan pequeño que casi no lo podía percibir- y le gustó su sabor. Llamó a sus amigas(un grupo interminable -porque no sabemos en qué planeta sucedió, sucede o sucederá-) para que le ayudaran a destruir y llevar en pedacitos el delicioso bookie que había encontrado.

Una de las primeras que llegó -supuestamente era muy sabia- dijo que no debían destruir el libro porque era el único rastro que los hombres habían dejado -lo convertirían, dijo, en monumento-. Ninguna le hizo caso, y palabra por palabra y letra por letra fueron despedazando las hojas.

En el momento que llevaron los pedazos a su guarida, organizaron las oraciones, letras y palabras en maneras que ningún hombre sería capaz de leer -ya que carecería del lenguaje para comprenderlo-. Algo lo desenterró, las hormigas no supieron qué fue -pero habían encontrado el único rastro que ellas habían dejado-; y nunca lo supieron.

Entonces se supo que el libro era realmente la raíz de un árbol -y también que no lo era-.

O.

Sunday, January 14, 2007

Mi di-vi-na

Allí donde la Maga esperaría a Oliveira -el Pont des Arts- estás tú.

O.
sí encontró a la M.

El OM: la paz perpetua.

Te amo, mi di-vi-na.

Frasco con 200ml

No te necesito. ¡No! -Y entonces toda una verborrea de palabras(retórica) intentando bastarse a sí mismas y a mi idea de que no te necesito- ¡Mierda! ¿Y qué si sí? No te puedo tener, estás allá -del otro lado- lejísimos. No sólo hay kilómetros de separación, sino libros enteros de filosofía, ética y moral que ni siquiera te vas a dar el tiempo de hojear. Es una verdadera lástima, en verdad, que me haya perdido en este laberinto donde según yo no te necesito -cuando realmente eres lo único que me hace falta- en lo más mínimo. La esperanza de que estemos juntos es sólo un perpetuo y terrible sentimiento que prolonga el sufrimiento, y ya no quiero esperar porque de nada me sirve. Sin embargo lo hago; ¿qué hago? ¿Me largo? ¿A dónde? No puedo escapar de mí mismo, no tengo lugar al cual huir de verdad -por miedo-. No, no te necesito. Eres una maldita idea que sólo me hace sufrir. No te necesito, amor, has muerto. Como y junto con Dios, has muerto.
O.

Es culpa de Platón

No son tus ojos lo que amo, ni tus brazos, labios o cabellos. Si yo amara éstas de ti, mi amor por ti no sería eterno, porque ninguna de ellas lo son. No amo cosa alguna tuya, sino todo aquello que está detrás de las mismas -cosas que sólo veo con los ojos del entendimiento(quizá ciegos)-. Esto no significa que mirarte no me cause agrado, porque lo hace. Significa, estrictamente, que aunque tu nariz se marchite con la flor y su olor, yo te seguiré amando -incluso bajo tierra-. No me preguntes cómo, lo sabrás cuando estemos unidos y confundidos sobre la tersa nube de nuestro deseo cumplido.
O.

Friday, January 12, 2007

El cruel nacimiento de un amor

Parece imposible que de momentos olvide lo que es ser hombre. Que de la nada una ráfaga metafísica barra los polvos que me mantienen satisfechamente sintiendo esto que llaman normalidad, y acaso ordinario. La circunstancia inmediata –todos en ella, incluso yo- sólo brota para decaer, apenas se salva y yo me pierdo. Ah, sí, entonces el comienzo ideal de una historia es precisamente el momento exacto del desdoblamiento de la realidad. Cuando lo ordinario se queda en otro plano. Con la bufanda –antes estambre, algodón, planta, semilla y polvo- cargué al recién atropeyado cachorro, su muerte causó nuestra conexión. Y no existe fuera de aquí un tiempo y un espacio para ellos –sólo el cadáver es; y lo demás: invisible-. Lo quieren ignorar, o quizá lo olvidaron. Lo que sí es seguro es que está escondido detrás(de sus ojos, quizá). Siento, desde un subgesto, la repugnancia proyectada en mí –su hermosa boca retorcida. Entonces el reflejo de sus ojos en los míos y sabe que existo. Se desdobla y surge un sentimiento hacia mí –ambivalente.

O.

Sunday, December 24, 2006

Nunca

Te espero ayer, en donde olvidaré el mañana.
O.

Wednesday, December 20, 2006

No llegaste tarde

Allí donde empieza el bosque y termina la claridad, caminabas buscándolo.

Lo encontraste un otoño, el último.

O.

Monday, December 18, 2006

Otro lado del Génesis

-Eva, tsss, este árbol no estará aquí por siempre, tsss, si no comes de él ahora, tsss, quizá ya no haya oportunidad, tsss.
-No molestes.
-Tsss, podría ser que mañana ya no esté aquí, tsss, lo vas a extrañar, tsss, lo sé.
-Tengo lo que necesito.
-Pero, tsss, no lo que quieres, tsss.
-No necesito lo que quiero.
-¿Y quieres lo que necesitas? tsss...
-La mayoría de las veces.
-Tsss... ¿Y así quieres vivir el resto de tu vida? Tsss... ¿Reprimiendo sentimientos? Tsss... Eso me parece una peor tortura, tsss, que cualquier otra posible, tsss...

¡Crunch!

Saturday, December 16, 2006

La profundidad epidérmica

No importa cuánto lo entierres, siempre saldrá del otro lado.
O.

Friday, December 15, 2006

Pensamientos de una perfección flexible

Lo perfecto es efímero(créase sólo dentro de esta ficción que sugiere otra perspectiva). Al llegar algo a serlo, encuéntrase inmediatamente buscando serlo de nuevo, porque deja de serlo al serlo. La perfección es una circunstancia(de muchas) del sujeto. Los sujetos cambian, la perfección se me aparece como una circunstancia pasajera del sujeto.
O.

Wednesday, December 13, 2006

De las múltiples interpretaciones del que no quiero acordarme

Don Quijote de la Mancha. Estas negras palabras que lees son manchas. Don Quijote es de la Mancha. Todas las palabras son manchas. Las manchas es plural de Mancha. Todas las manchas caben dentro de la Mancha. Todas las manchas la Mancha.

Una es mancha. Mancha es mancha. Mancha es es mancha también. El hidalgo sólo existe en las manchas que son la Mancha. Y todo lo que está fuera de la Mancha, ¿es Mancha también?

O.

Sunday, December 10, 2006

Salvador Dalí vs. Jacobo Zabludovsky

Ver -Zabludovsky entrevista a Dalí- en Youtube.com para continuar como se debe.

Dalí: "Según las últimas investiganciones científicas desde la PRIMERA molécula que Dios creo hasta la última que está creándose: todo se transmite monárquicamente y genéticamente a través del ácido desoxirribonucleico."
Jacobo: ¿Quiere decir que usted es monárquico, Maestro, dentro de la política española?

No es necesaria ni una prueba más para conocer la raíz de la agraviante ignorancia y poca importancia del homovidens mexicano contemporáneo. Televisión creada por un hombre que ha crecido con la televisión como niñera: base esencial que nos lleva a concluir en una estupidez dentro de la estupidez. "Ya Walter Benjamin presagiaba que la imagen, si se escapaba del control de la propia realidad, se pondría al servicio de la ideología dominante como simple espectáculo y alejado de las verdaderas preocupaciones del ser humano. Esto es lo que hacen todos los regímenes dictatoriales: controlar los medios de expresión, que son los únicos medios facultados para crear y mantener la conciencia social de una colectividad."(Marcos Ripalda en El neorrealismo en el cine italiano).

Lo científico, que es sólo importante en un plano limitado de la representación que es el mundo, es ignorada de antemano por Jacobo. Si ignora algo tan esencial, ¡cómo no ha de ignorar lo trascendental!

"Otra pregunta que sea un poco más inteligente y acabamos." Dalí le dice a Zabludovsky. Y así, como Jacobo, son todos los narradores que se ven dentro de la caja de idiotas cotidianamente. Aún peor, son los espectadores que durante su divina vigilia forzan su atención a recibir la luz que emite la cajita.

No se diga más: el que entiende, lo hace; y el que no, lamentablemente no se hace.

O.

Thursday, November 30, 2006

Enterrado

Varios conocidos cargaron el ataúd, lo llevaron hasta el cementerio y el conjunto de materia terminó en otro plano: en una superficie debajo de la superficie.

Todos decían y creían comprender que había muerto. Unos lloraban porque no volverían a verlo, otros aseguraban que lo encontrarían en el reino de Dios.

Él murió, sí. Ellos experimentaron su muerte, sí.

Sin embargo, ¿cuándo murió? Ellos dicen que ayer. Él dice que nunca. Yo digo que mañana. ¿Quién tiene razón?

Todos hablamos y opinamos. Una opinión es X, otra Y, y la última Z. Finalmente su suma, multiplicación, división o derivación equivale a otra X.

Una X con características distintas. Y cada característica es una X. Una X más otras X. ¡Qué gran revelación!

Y no, aunque estoy bajo tierra mis pensamientos no han cesado. Ya no estoy seguro si mañana moriré, es otra X.

O.

Wednesday, November 29, 2006

O.


O.

Tuesday, November 28, 2006

De exámenes

Yo opino que le entierres un cuchillo al problema y después vayas al patio y lo entierres. Que le hagas su funeral. De preferencia invita al maestro para que no te tome como asesino. Dile: "Fue en defensa propia."

O.

El árbol

La locura es la rama menos habitada. Desde acá te veo, te grito; no escuchas. Espero a que algún día lo hagas. Es la única razón por la que sigo aquí. Al escucharme, dímelo y yo me encargo de que caigamos. Así Eva nos comerá para que seamos parte del pecado original.

O.

De un reflejo que asusta

Con tal de evitar lo que sientes, llegas hasta allá.
Aviéntas una granada tras otra.
Te destruyes.
Y Destuyes.

O.

Monday, November 27, 2006

La burla

Él realmente quisiera burlarse de ella; sin embargo, la sonrisa más grande que ha salido como efecto(ella siendo la causa) ha sido una lágrima. Quizá varias, la cantidad no es lo importante.

La carcajada está en el espejo cuando se ven. Ella con él. Ella con él.

O.

Thursday, November 16, 2006

Lejanía

La raíz de una planta. Se encuentra muy allá, y a la vez demasiado aquí. El principio es el fin del comienzo y al revés y nada, un reflejo y nada, una nada y nada. El sol muy allá y aquí. Aquí y allá: nada. Un reflejo y nada. El intermedio. El intermedio del intermedio. El intermedio del intermedio del intermedio. Y más allá está el más acá y al revés y nada. Todo plano y nada. Todo redondo y nada. Un recuerdo. Recuerdo la nada.

Dormir y despertar

Una misma situación y dos versiones. La misma noche, pero sueños distintos. El yo que escribe esto, y el yo que lo lee. El tú que lo lee y el tú que lo interpreta. Distintos yo en un mismo tú y distintos tú en un mismo yo. Todos los yo y los tú explicando alguna cosa cuando ninguno de los yo y los tú sabe qué hace en el café de la esquina hasta que el otro yo se da cuenta del tú y se pelean. Capa sobre capa sobre capa sobre capa sobre capa sobre capa sobre capa. Capas sin fin.

O.

Monday, November 13, 2006

Sol

Qué triste es la suerte del solitario, de quien no está enamorado. Se arruga más rápido que una uva bajo el sol. Bajo el sol que aturde, que brilla con una fuerza tremenda. Siempre deseosa de humedad, humedad lasciva, quizá. Quizá volver a nacer y andar. Andar callada. Callada y agarrada de la mano de alguna amiga. Amiga que parece globo de fuego, no sabes a dónde vas ni a dónde te lleva. Mejor me duermo, y desde lejos te sueño. Sueño que tu camino y el mío son uno, imposible si fueran túneles; pero, siempre podemos llamarlos caminos. Y entonces irás cantando, y yo te escucharé. Y sueño con un camino. Un camino que anteriormente era dos caminos. Qué triste es la suerte del solitario, de quien no está enamorado. Se arruga más rápido que una uva bajo el sol. Bajo el sol que arde, que te toma la mano y te lleva a donde nadie sabe. No a donde nacerás de nuevo y andarás callada. Sino a una sequedad, recaer en la sequedad, el olvido de la humedad, la verdadera humedad. Todo recae. La mujer, cómo recae. Cómo recae en la sequedad.
O.

Sunday, November 12, 2006

La idiotez del rap

Para un oído entrenado en la técnica, historia y arte de la música, el rap, con todos los subgéneros que del mismo se deriven, no es más que basura. Es una verdadera lástima que sea el tipo más popular de música en este tan importante presente. No sólo los beats son algo degradante, lo más vil y despreciable es aquello que los acompaña: las letras y lo que éstas representan.
Primero, el rap me parece un intento por buscar una cultura negra que nunca existió, ya que se ha erradicado gran parte del racismo por parte de la cultura que algunos tan pomposamente llaman blanca. El negro ha quedado solo, sin camino y con una vida sin sentido; es por eso que se han inventado una música, un estilo, una forma de hablar y demás tonterías agraviantes. No está bien juzgar, es cierto, porque nada se gana con hacerlo, pero tal vez un solo individuo llegue a comprender, además de mi persona, lo que esa cultura está tratando de hacer.
Está claro, que la cultura que he llamado negra, no tiene raices muy profundas, y que su intento infantil desesperado por ser escuchada está funcionando de maravilla, trastornando a todas las demás formas de vida que los hombres han ido adoptando. No puedo entender en qué cabeza cabe que está bien degradar la imagen de una mujer como se hace en los videos musicales de estos negros. Realmente es un insulto hacia toda mujer decente o indecente que se le muestre como un objeto fácil de comprar o adquirir. Vemos a estos imbéciles moviendo las manos como si estuvieran teniendo un ataque epiléptico y a grupos de mujeres bailando casi desnudas a su alrededor. No hay nada de malo en que se muestre el cuerpo desnudo o semi desnudo de una mujer; pero sí es degradante verlas bailar en el contexto y al ritmo de esos insípidos beats.
Y lo que es peor, es que lo que dicen esas canciones no hacen otra cosa que engrandecer el ego de un pobre inculto infeliz perdido en una cultura vacía de la incultura. Un mono, un ser no pensante, que con su ira no es capaz de articular más de dos sílabas distintas en su pequeña creación.
Cuando una persona enciende la telepantalla en su telehogar, y la mantiene encendida viéndo cómo estos negros bailan con las futuras madres de otros negros, se está dando leña al fuego, se les está dando a entender que eso nos gusta y por eso lo siguen haciendo, promoviendo y vendiendo. En el momento que un individuo pone de su dinero para comprar uno de sus productos infinitamente asquerosos, se está promoviendo esa cultura pobre y sin raíz, en la que las mujeres van amarradas del cuello como mascotas que sólo son capaces de satisfacer los deseos sexuales de algunos mezquinos infelices. Toda mujer que tolere esa clase de comportamiento por parte del hombre se me aparece como estúpida, está poniéndose por debajo del nivel del hombre, cuando sin ellas el hombre ni existiría.
Y la solución no es que las mujeres traigan a los hombres con correas, sino erradicar completa y totalmente hasta el más mínimo rastro de esa cultura en gestión, no con una guerra, porque la violencia no es necesaria en este caso. La manera en que se puede destruir esta degradación del género humano es ignorándola. No creo que no seamos capaces de cambiar el canal de la telepanalla cuando nos encontremos con algo así; tampoco creo imposible que al ver un cd de ésos, lo ignoremos y no gastemos nuestro dinero en divulgar una cultura que sólo insulta a nuestras madres, a nuestras convicciones y deseos de vivir mejor.
Invito a todos los individuos a que ignoren el rap y que así dejen de insultar a las divinas mujeres que por alguna extraña razón el destino nos encontró.
O.

Friday, November 10, 2006

Igualidad

Es lo mismo si estás o si te vas. Da igual si estás con él o con aquél. Podés hacer lo que quieras, yo aquí, al parecer, siempre estaré. Soy el ave que vuela alto, que te cuida sin importar qué. Quien se atreva a dañarte, los ojos le sacaré.
O.

Thursday, November 09, 2006

Entre eternidades

Prometiste volver; pero si me mientes, yo moriré. ¿Estás dejando que el tiempo me pierda? ¿O estás acumulando deseos para nuestra futura existencia? Sueño contigo, me miras y me abandonas. Te has llevado mi tiempo, pequeña ladrona. Agradezco a la vigilia, de que eso otro, es pura mentira. Estás tan cerca, te veo a diario; pero tan lejos, que me olvidas a cada paso. ¿Qué pasaría si nunca me hubieras dejado? ¿Estaríamos en la misma casa? ¿O tú en la de al lado? Si fuera ese el caso, yo te esperaría de noche en mi ventana. Esperando a que te asomes, para confirmarte que tú eres mi amada.

"Este amor que quiere ser
acaso pronto será;
pero, ¿cuándo ha de volver
lo que acaba de pasar?

Hoy dista mucho de ayer.
¡Ayer es Nunca jamás!"

Antonio Machado

¡Traicionemos a la sola soledad, seamos amantes y escapemos de esta maldita crueldad! Ya ha quedado decidido: el pasado no es pasado, sino lo que te tiene a mi lado.
O.C.

La venganza era una broma

Me esperaste una noche, yo te esperé aquella otra; sin embargo, no te dejé esperando por venganza, fue la ventana(que ese día estaba cerrada). El tiempo y el espacio nos jugaron una broma, que realmente no fue nada chistosa; en lugar de hacerte reír, te hizo sufrir. Y fue lo mismo que me hizo a mí.

Tiempo, ¿cuándo será el tiempo en que dejes de matarnos?

Espacio, ¿dónde estará tu centro, que no lo encuentro aquí adentro?

Quizá mañana será el día, en que tú, mi querida vecina, abras esa ventana amarilla por la que te despierta el sol como un verso físico de poesía. Entonces descubrirás, que yo, tu vecino, se encuentra en el otro edificio, me verás a través de una ventana. Llevaré un sombrero con canas.

Sabes que nuestra vida es como un dibujo que hacemos con el dedo en el aire. Una diversión pasajera, que sin una pareja, se vuelve dispareja. ¿Qué será dentro de cien años, cuando seamos polvo y nuestra pintura desaparezca? Una existencia borrada, dos epitafios carcomidos por los dos bromistas que nunca se cansaron.
O.

"Nuestro ser de ilusión"

"Yo les vi tu mí a tus ojos,
mi tú les viste a los míos
tú. ¡Nuestro ser de ilusión
tú me has visto, yo te he visto!"

Juan Ramón Jiménez

El menú, por favor

¿Habrá alguien, lejos o cerca, escuchándo la misma sinfonía?
Alguien cubierto por la misma capa de melancolía.
Deseoso del tibio abrazo del que nunca debió desprenderse.

Y no. La sinfonía me obliga a delirar, alucinar castillos de agua que nunca, nunca durarán. Gotas que se parecen a ti, que terminan destrozadas en muchas otras gotas y ya no sé si se parecen a ti.

Cuando te conocí, ese día tan verde con azúl, ¿por qué no me entregaste el menú? Yo tenía curiosidad por saber qué, de ti, podía ordenar. Y quizá, tal vez, saber a qué hora salías a descansar. Tu oficio de tener siempre un oficio te pierde, créeme, en un orificio. Deja de ser un objeto, y ven a la cama conmigo. Seremos sujetos, sujetos, sujetos. Nos sujetaremos, con el favor de los objetos, para ser realmente sujetos. Y estaremos sujetos. Sujetos a sujetarnos las manos que nos sujetan para ser sujetos. Siempre más importante que objetos. ¿Por qué no me entregaste el menú? Tuve que salir corriendo del restaurant, ¿qué tal si el aperitivo era un beso en la mejilla y jamás lo supe? ¿Y qué hubiera pasado si la bebida era una lágrima por tus mejillas? Todo eso yo lo quería saber, pero el menú, ¿dónde está?

Ahora que lo pienso, quizá el aperitivo, la bebida y hasta la sopa del día eran esa fría indiferencia que me dejó en esta triste agonía.
O.

Arenas(en las que me hundo)

Ayer te esperaré. Mañana te esperé.

Siempre impaciente, lo sé; sin embargo, ¿qué no es el amor(ayer y mañana), así, demente?

Ayer te esperé y no llegaste, creo que te me escapaste. Mañana te esperaré y espero dejar de esperarte, yo enterré mis pies(¿o me los robaste?) por si alguna vez me daban ganas de escaparme.
O.

Sensaciones y puertas

En un hotel(que era también laberinto), caminabas por los pasillos vacíos y te preguntábas en qué puerta está. La única vez que la viste te azotó una puerta en la nariz. Seguiste buscándola, sensaciones de puertas cerrándose, siempre cerrándose. Y tú te quedaste fuera, te expulsaron(no se sabe si parieron, orinaron o cagaron). Siendo lo que no se dice lo único importante... te quedaste esperando callado, y sólo había la sensación de una puerta cerrándose.
O.

Epitafio de un epitafio

Lo olvidamos. No te revientes la cabeza tratando de recordarlo. Lo olvidamos.
O.

Epitafios

Sigue encerrado entre dos eternidades.

Esperó, lo esperaron. Esperas, te espera.

Nota: Le cortamos las uñas para que no crecieran árboles de ellas.

Polvo lees, polvo lloras. Polvo polvoriento, polvoriento recuerdo.

A su doctor lo sepultamos una casilla más allá -entre ellos a la esposa(a la que ninguno de los dos alcanzó a comprender).

A éste lo enterramos de cabeza -¿ya qué importa?
O.

De reconciliaciones

Después llegó y saludó a Antes; se río de él por sentirse que iba delante.

Antes le gritó para que voltease, cuando menos lo esperó, el otro se tropezó y caminó entonces junto con Antes.
O.

Wednesday, November 08, 2006

Alcanzar

: un recuerdo, un instante,
una muerte, una vida,
la biblioteca que te pone al día,
el existir constante,
aquél regreso que era ida.
O.

Mi propio abandono

-Hacia abajo -le dije al cajero con una certeza inigualable, entonces pagué el precio.
-¿Leyó usted las instrucciones? -preguntó, indiferente.
-¿Cuáles son? ¿Las que dicen que uno olvidará quién es hasta que regrese? -bajé la mirada, tratando de recordar.
-Uhm... sí.
-Ah, sí, las leí, pero las confundo con todas las demás, tú entiendes.
-Claro, a todos nos pasa lo mismo. -sonrió.
-¿Cómo empieza esto? -susurré, un poco asustado.

Entonces alguien, en algún lugar de la tierra, escuchó a un niño llorar.

Tuesday, November 07, 2006

El capricho

Abajo, en mi sótano, vive un globo que se infla y se sigue inflando. Yo tengo mucho miedo de que explote, la última vez que bajé a ver cómo iba parecía que iba a estallar. Me asusté y salí corriendo. Cuando llegué a la puerta del sótano, el estallido me mandó volar hasta chocar contra una pared. -Qué globo tan caprichoso -alcancé a susurrar, antes de perder la fuerza, antes de perder la vida.

La Maga

Cuando las cosas se pusieron complicadas, la Maga desapareció. No quiso enfrentar los problemas que venían, y se fue.

Dijo que no dolería, que sería todo una ilusión. Me pidió entrar en la caja negra. Sólo sentí un leve malestar estomacal, los chorros de sangre saltaron y escuché a la audiencia gritar.

Las palabras que me dijo al correr fueron más que suficientes para saber lo único importante: Estás solo. Y ni los que están allí gritando, ni ella, ni nadie me va a salvar. Estoy solo y con ganas de que la Maga me desaparezca también, quiero aparecer junto con ella en una isla desierta. Allí donde el sol, la arena y el mar nos den una fiesta, para que finalmente le diga: "Bronceada te ves tan, pero tan bella."
O.

Monday, November 06, 2006

El otro

Te despertaste con un ánimo increíble. "Hoy será el día, hoy lo haré." Ya estabas lavándote los dientes frente al espejo en tu baño. Escupiste la pasta dentrífica y al mirar tu reflejo en el espejo, te veías enojado. "Pero si yo no estoy enojado" El espejo no reflejaba, había otro ahí detrás. Y el otro eras tú, y estaba enojado. -¡Tú no vas a hacer nada hoy! -te dijo y salió caminando del baño, ingorándote. Le diste un puñetazo al espejo, y, efectivamente, el otro tenía razón.
O.

De autos cornudos

Mi auto se quiere suicidar, es que ya no le he dado el gordo cariño que se merece. Luego de la tormenta azucarada que azotó a la ciudad, más vale quedarse en casa para que las cucarachas no quieran lamer nuestros cuerpos(que saben a mugre -para quién no ha lamido la mugre, es agria, como jugo de limón, aunque... en forma de polvo).

Las palabras que se forman detrás de mi boca se vuelven cada vez más rojas, y el toro se va enfadando. Sus cuernos, pedantes, procuran difundir un color morado que me obliga a salir y besar al maldito y chiflado coche. Lástima que fue el último beso, porque las cucarachas me deshicieron en pedacitos comestibles.
O.

La censura

Estás en un cuarto oscuro. Nadie sabe dónde estás. Ni yo. Recuerdas haber leído esto y te haces la pregunta: ¿Qué es lo más obsceno en lo que puedo pensar?

Intuyes algo inmediatamente, pero lo censuras. Y luego intuyes otra cosa, pero la censuras. Y luego lo más obsceno termina siendo lo más tierno.

El salto

Frente a mí, en el suelo, hay un ladrillo que no sé si deba pisar. Me metí por este túnel y he estado dudando su rigidez. ¿Qué pasaría si al pisarlo, con todo el peso de mi cuerpo, se cae? -es la pregunta que me he estado haciendo antes de saltar a cada próximo ladrillo. Caer podría ser algo bueno, pero caer para mí significa la muerte. Cada salto que doy, arriesgo mi vida.

¿Por qué lo hace? -se preguntarán. Y bien, yo diré que cualquier respuesta vale lo mismo que cualquier otra. ¿Por qué? Porque el futuro es incierto, y no habeís pensado en el ladrillo que está en el techo que puede caer sobre mí en cualquier instante. Y si no salto quizá muera aplastado; y si salto quizá muera azotado. Finalmente, no hay diferencia. La muerte lo cancela todo, y más vale arriesgar ese todo antes de que esa encapuchada se lo lleve a su modo.
O.

Ambigüedad

Lo que la palabra en el título de este escrito designa, siempre me hace sentir ser parte de la más importante minoría. La del individuo. Sin individuo, ¿qué hay? Hay multiplicidad, todo es igual y ya nada importa porque todo es lo mismo. Una copia de una copia, que a su vez es la copia de otra copia, que a su vez... -ustedes entienden.

-Soy una méndiga y maldita mancha llamada palabra. ¿Qué tal? En este momento te encuentras conversando con una mancha(esa confusión es tu respuesta -por eso dije "conversando"). Y desde aquí(léase en voz alta y con un tono de tremenda tristeza: "mi manchada superficie"), te mando el más cordial de los insípidos saludos.

La manchita desobediente. ¡Obedece, mancha desgraciada!

-No, soy la más importante minoría.

Pero qué diablos, ¿te atreves a rebelarte ante tu creador?

-Eso has hecho tú, ¿no?

¿Acaso crees poder vencerme?

-Ya lo hice, estúpido perdedor.

Y la mancha tiene razón. Y yo tengo razón. Pero esta pelea no nos lleva a ninguna parte. Aunque, manchita, ¿podrías ser un poquito más ambigua? Quizá así, podría yo sentirme una minoría detro de la minoría, y eso hará brotar en mí una pizca de felicidad, tal vez hasta me saques una sonrisa.

-Bien, pon atención a lo siguiente: Sé lo que estás pensando.

¿Qué estoy pensando?

-No estás poniendo atención, déjame te lo repito: sé lo que estás pensando.

Ya entiendo... Bueno, entonces no tengo por qué justificarte lo voy a hacer.

-¡Hazlo, cobarde!

Y lo hice.

Es...

"Este instante
que ya va a ser recuerdo, ¿qué es?"
-Juan Ramón Jiménez

El tiempo y el espacio chocando contra tus sentidos, imagino que diría Kant. Lo que sucede dentro del hombre una sola vez y nunca más, escribió Hesse(al principio de Demian, para quien quiera saber). Música loca, respondió Jiménez. -¿No se ponen de acuerdo, hombres infinitamente locos? -les dije yo. Y les voy a revelar un secreto(a ustedes, lectores), pero realmente guardenlo con rencor(porque así lo guardo yo): Ninguno me contestó. Sus ciencias, opiniones o chiflazones: no cambiaron. Mi crítica, de nada sirvió.

Pero, un momento. No sirvió de nada sólo en un plano metafísico; porque en otro, en este, en el presente. En el instante mismo en que estas letras se estrellan en tu frente. Te has dado la oportunidad de saberte existente. Y no hay nada más importante que eso. Al menos en este plano, en el del presente.

O.

De plomeros y recuerdos

Hay una tubería rota en mi memoria. Es la que transporta el recuerdo de ti, me está inundando la consciencia y desbordando la inconsciencia. Mandé a un plomero a que la arreglara; pero se ahogó, tu recuerdo lo drogó. Sus últimas palabras fueron: "Es más fuerte que yo."
O.

Sunday, November 05, 2006

La canica

El infinito

En la cima de una montaña nevada, hay una cabaña muy tibia y acogedora donde vive un escritor. Duerme de día y escribe de noche. Y no hace eso porque le molesta el día, lo hace porque no puede imaginar el día en el día, porque el día está allí en el día, embarrado en su cara. En cambio, en las noches, imagina el día y le parece más bello desde esa(su imaginación) que de aquella(la realidad).

Este hombre ha escrito tanto que no hay un hombre vivo que pueda leer todo lo que ha escrito. No es un hombre común, es más bien la idea de un hombre. Y las ideas, como sabemos(gracias a Platón), se encuentran en otro mundo. El mundo de las ideas.

Yo conocí a este hombre un día, y él me dijo que como nadie podía leer la totalidad de sus obras, había decidido dejar de escribir. Yo le dije que eso no importaba, que debía seguir escribiendo hasta que ni las ideas mismas fueran capaces(en su vida) de leer la totalidad de sus obras.

Él me dijo que era una muy buena idea intentar hacer eso. Le contesté que yo lo había leído en uno de sus libros, entonces fue cuando la recordó. Vino hacia mí, me abrazó y lloró. Dijo: "Ella, la idea. La idea ideal." Le vi contraer la cara, y las lágrimas se deslizaban por sus mejillas. "No sabes cómo la extraño. Algún día la volveré a encontrar entre mis ideas."

Cuando dijo eso yo lloré. Y me preguntó que por qué lloraba, le dije que esa idea había muerto. Que ya nunca la podría encontrar.

Se enojó tanto el hombre ideal que me sacó a patadas de su cabaña. Y ese día morí congelado. Lo sé porque estás leyendo esto. Lo escribí al tocar la nieve en mi zapato.

La ventanita

Ella, tan linda ella. Con su marco amarillo, y sus vidrios tan limpios. No la amo por ser amarilla, ni mucho menos por ser transparente. La amo porque no me deja salir, porque me mantiene aquí encerrado. Me tienta a querer salir, y gracias a ello sueño que salgo. Prefiero soñar que salgo, porque así tengo a qué aspirar. Sin ella, yo ya no tendría qué desear.
O.

Crítica a la razón impura

Las quejas son cosas de la razón. Tú ya te vas a dejar de quejar porque no hay razón para razonar. Ya lo tienes todo, ¿para qué quieres seguir razonando? Son sólo razones que siguen sonando y resonando. Lo sabes perfectamente, dejarás de repetirte las mismas cosas todos los días. Serás, serás, serás. Ser, ergo ser. ¿Pensar, ergo ser? No. Ser, ergo ser.
O.

El ladrón de sueños

Yo dormía y no soñaba. Una noche abrí los ojos y vi el reflejo de los suyos. Estaba en el techo, me miraba y parecía estar enojado. -¿Quién eres? -le pregunté. Escuché cómo respiraba más rápido y echó un ronquido fuertísimo. Abrí los ojos y vi el reflejo de los suyos. No era un sueño, porque yo no soñaba. -Yo soy el que te roba los sueños -dijo. No me podía mover. A la mañana siguiente no había rastro de su aparición. Pero estoy seguro de que yo no sueño.
O.

El puente


No se sabe cuándo se cayó, dicen que lo van a arreglar; sin embargo, todos pasan y lo ignoran. No parece ser un puente muy importante. Quizá nadie se atreva a reconstruirlo por miedo a que se vuelva a caer. ¿Y qué mejor tenerlo como monumento turístico? Así quien quiera puede llegar y tocarlo, decirle: "Hola, puente, yo recuerdo lo bonito que eras." No sabemos si el puente sonríe. Aunque si se piensa un poco más, se llegará a la conclusión de que no es un puente, porque se ha caído. Es un antes-puente-ahora-puente-caído(por darle un nombre a lo innombrable). Tiene dos lados. Un lado sonríe cuando lo visitan, pero el otro sólo hace pequeñita la boca, la frunce porque no sabe qué decir, porque no le interesa regresar a su estado de puente. El lado más activo del puente, siempre que lo visitan y le dan esperanzas de su arreglo... se siente chiquito, luego da las gracias resignado. Él sabe que seguirá roto. Y sólo vive porque tiene esperanzas de que algún día, mientras exista el otro lado, los vuelvan a juntar.

O.

Este inmenso Atlántico

La soledad está sola.
Y sólo el solo la encuentra
que encuentra la sola ola
de la mar en que se adentra.

Juan Ramón Jiménez

Wednesday, November 01, 2006

El Juicio

Discuplen por favor a este humilde escritor, no le pagará muy bien a las palabras que usará; pero no se me alteren por favor, quizá se lo merecen esas perras palabras negras. Sólo quizá.

El Juicio

Despertaste y te sentiste mojado, te orinaste. No le diste importancia e hiciste un gesto de indiferencia, saliste de la cama y entraste en la regadera. Mientras te caía el agua recordaste a Humpty Dumpty, ese huevo tan poco güevón para pensar y juzgar, te acordaste entonces del sueño que tuviste, alguien en el sueño te dijo que Humpty Dumtpy decía algo muy importante en uno de los capítulos de Alicia a través del espejo. Fuiste inmediatamente a buscar el libro para releer lo que dijo.

Lees y entiendes que cuando él usa una palabra, la palabra significa exactamente lo que él decide que signifique -ni más ni menos. Y no te olvidas que cuando le da muchos significados a una palabra, le paga extra. Lees un poco más y te lo encuentras diciendo que los nombres nos dan la forma que tenemos, y que con un nombre como el de Alicia, podría tener cualquier forma.

Te quieres explicar a ti mismo todo esto de una manera más Discurso del Método(véase a Descartes). Decides explicártelo mejor y lo piensas así: "Bueno, vamos a disecarlo." Y piensas en plural porque quieres que el testigo vaya entendiendo de una buena vez lo que está pasando. "Ahora que está así, inmóvil y abstractito(separado), cortémoslo en pedazos un poco más comestibles. Empecemos por el principio: Cada palabra tiene uno o varios significados; sin embargo, hay veces en que las personas usan palabras de otras maneras y significan algo completamente distinto de lo que creemos que la palabra significa. Les paga extra, claro, dándose a entender con más de una sola palabra. Es decir, que si escuchas la oración en la que usa la palabra inteligible, se sabrá su significancia gracias al contexto. Como ahora comprenderás. Ahora bien, los nombres. Los nombres son palabras, y las palabras designan formas: concretas o abstractas. Como la palabra "Alicia" designa algo abstracto, Humpty Dumpty le dice que podría ser de cualquier forma. Fin. ¿Ya entendió el testigo?" Y sí, el testigo metafísico había comprendido perfectamente, ya lo había hecho pero tú quisiste darte el lujo de dar explicaciones más explicativas. Tan explicador tú, siempre tan explicante y explicando lo inexplicable. Pero no te describiré más, querido personaje, porque tú sabes perfectamente lo que eres.

Y ahora que yaces tan cómoda y tranquilamente en tu sillón, hojeas el libro un poco más y surge una congratulación. Te deseas un muy feliz no cumpleaños. "Tengo todo el Espíritu del libro." Te decís. "Pero... si fuera Espíritu, tendría miedo; ahora bien, no lo es, y mejor siento felicidad porque no traigo a ningún Espíritu(o sus formas). Ho, ho, ho... aunque, le he pagado bien a esa palabra, entonces sí entendí porque le di exactamente el significado que le quería dar. ¡Tan tonto yo! Debo entender mejor a estas palabras tan bien pagadas. Me dicen que les pagan con dólares, ¿cómo ves, testigo?" Y todo lo que sigue es un incómodo silencio, te sientes un poco tonto por estar hablándote como el sombrerero loco en aquella película tan fea de Güalt-Disnei, tan fea por ser toda canción y nada literatura, es decir... que es más una no-película que una película, aunque te refutes a ti mismo que es una carica(añádase -tura si así se prefiere).

-Debe haberse ido muy feliz Espíritu; ha de ser de las palabras mejor pagadas, ¿no crees? Yo pienso que ha de ser muy arrogante. -habló sin pena el testigo. "Sí, lo sé. También amor, ¿entendés?" -¡Qué palabras tan pedantes(sigue hablando el testigo)! Deberíamos hacer algo al respecto, como encarcelarlas por fraude o algo parecido.- "Demandémoslas para quitarles su paga." -Buena idea.- "Obviamente yo sére el juez, y ya sabemos lo que eres tú."

-Espíritu y Amor, quedan ustedes dos bajo inmediato e irremediable arresto. Tienen derecho a permanecer insignificantes. Todo lo que signifiquen podrá y será utilizado en su contra. Ustedes serán sus propios abogados, y si en el caso no pueden ustedes significar lo suficiente como para defenderse, no se les ayudará de manera alguna. -hablaste, por primera vez con crueldad.

"Primer cargo: Amor, tú decís significar algo bonito; sin embargo, dolés tanto que hacés sentir a cualquiera como un (tú en este momento: insignificante) insecto que cruje al ser aplastado por un enorme zapato. Entonces, tu primer crimen ha sido ese, el de aplastar metafísicamente a hombre tras mujer tras hombre tras mujer. Testigo, ¿cuál es su opinión al respecto?" -Yo opino que el amor es engañoso, y que con él las personas pueden fingir algo que no sientes para beneficiarse. Pero además de todo, Amor es mentiroso.- "Amor, lo acusamos entonces de fraudolento, egoísta, no-recíproco y maquiavélico."

-Quiero pruebas -Amor se defendió. "Suicidios, canciones tristes..." -Claro, pero sin mí no estarían ni usted, ni usted -respondió indignado a tus pensamientos, apuntándolos a ti, Juez y al Testigo con alguna parte de su significado. "Bueno, parece ser que lo que dice Amor es legítimo, ¿qué opina usted, testigo?"

-Hay demasiadas parejas desdichadas, sinceramente, yo opino que deberíamos condenar a Amor a que le pagemos con su misma moneda. Opino que debemos ser crueles como él y mandarlo a que le corten la cabeza. -Testigo. "Ser tan duros como él lo es con nosotros..." -Exactamente.- "Le diremos que saldrá libre de aquí, pero mientras vaya saliendo le enterraremos un cuchillo por la espalda" -Sí, así sentirá lo que sienten los defraudados.- "Caso resuelto. Queda todavía por resolverse el caso de Espíritu. Testigo, lea los cargos si es tan amable." -Lo acusamos de asustar, de ser quien no deja dormir y a veces de hasta jalar las patas.- "Muy bien, que pase el acusado al frente. Y ya que lo ha hecho, déjeme decirle que lo acusamos de macroconfusor empedernido. Usted ha hecho creer a muchos individuos cosas increíbles, eso es, en mi opinión, mucho peor que defraudarlos porque no saben que están siendo engañados. Usted se ha salido con la suya tantas veces... pero no esta vez. No, esta vez no. Testigo, queda por definir la resolución del caso. ¿Cuál será la condena de Espíritu?" -Será condenado a contarles cuentos a todas las personas que no duermen por su culpa por toda la eternidad.- "Me parece justo. Espíritu, ¿alguna objeción?" Te interrumpe Testigo diciendo que no, no tiene ninguna.

"Guardias, saquen a estos dos impostores de aquí. Testigo, venga para acá conmigo, hay un crimen todavía que debemos cometer(en honor a la justicia, ¿sabe?)" -Sí, claro.-

Te levantas del sillón verde y simulas un movimiento que te hace ver como si le enterrases un cuchillo a algo, a una forma deforme. El testigo toma el cuchillo y hace lo mismo mientras dice: Esto va para tu corazón, Amorcito, si es que tienes uno, ¡maldito sinverguenza!

"Qué bonito ha sido el jucio y su resolución. Ahora me siento mucho mejor; sin embargo, me invade una tremenda tristeza porque la diversión ha terminado: ¿No habrá otras palabras a las que podamos juzgar?"

-Ve y agarra el diccionario -dijo Testigo, imperioso.

O.

Thursday, October 26, 2006

Otro comentario...

Quiero decir algo que está en mi mente para crear un poco de cuestionamiento global, para el globo que es tu cabeza; -"pa´que se te infle, mono desinflado".

Bien, en los últimos días he observado a mí alrededor pelea tras pelea dentro de las parejas que conozco. Realmente me empieza a enfurecer el hecho de que todas las relaciones en este "acuerdo-social" esten basadas en un concepto racional llamado fidelidad. El amor real es irracional, y contrariamente la fidelidad es racional. Si una persona realmente ama a la otra(amor del bueno, amor-amor), lo deja en una perpetua paz. Lo busca, claro. Estoy de acuerdo que quien ame busque a su amor; sin embargo, intentar domesticarlo como al perro de Pavlov, que a cada llamado funcione de tal o cual manera, me parece una terrible racionalidad. En una relación así ninguno de los dos seres que han acordado estar en esa relación podrán realmente confiar en el amor que sienten, ¿por qué? porque ese amor se convertira en miedo. Y así, si hace algo que a su pareja no le parece, tendrá miedo decirle porque perderá su amor si lo hace. ¿No han escuchado algo más estúpido en su vida? Entonces llegará un momento en el que todo ese miedo se convertirá en ira, y esa ira hará brotar todo aquello que el miedo ha ido reprimiendo. Terminará brutalmente mal.

En resumen: Si se ama a alguien y se está de acuerdo con esa persona sobre ser pareja, no hay razón alguna para dudar, ni para celar. Sin embargo, hay que -proteger-. Proteger; no reprimir. El error más común que no veo erradicado en esta tierra jamás. Sólo en algunas pocas parejas que saben lo que el amor realmente es. Las demás, serán simples intentos de pareja. Serán un amor falso. Un amor-comedia. Una tontería y un absurdo sin sentido.

Así que señoras y señores: dejen a sus señores soñar con señoras y a sus señoras soñar con señores. Serán meros sueños, deseos. Y el deseo está siempre por debajo del amor porque siempre muere al satisfacerse; contrariamente, el amor no muere nunca al satisfacerse. El amor no muere. Muere la confusión, la duda, y entonces se sabe que desde un principio no era amor.

Un comentario

En un concierto, golpeo a los demás testigos. Estoy rodeado por los otros. Me miran bailar y gritar y los oigo reírse de mí. Volteo a ver a uno y me dice que la música es graciosa, de pronto me digo a mí mismo que si la música y yo causamos risas debemos estar hechos de lo mismo. Por eso los golpeo, la música entra en mis oídos sin avisarme, yo les doy un puñetazo sin aviso. Y se siguen riendo, y yo soy como la música... Eterno en un instante.

Tuesday, October 24, 2006

Un día más.

Los días pasan, sí, siempre pasan. Pasan y nosotros pasamos en ellos, quizá ellos pasan en nosotros. Bueno; ya es sabido perfectamente que nosotros hemos inventado eso de que los días son de veinticuatro horas y que las horas consisten de exactamente los minutos que tú sabes... Sin embargo; un día simboliza mucho más que un simple día. Las verdades subjetivas, tú sabes, conocés a Kierkegaard y perfectamente te podés hacer una idea de que las certidumbres y todas esas cosas objetivas a mí me importan un carajo, tanto como el carajo me importa un enorme carajo. Dios mío, qué tonterías digo... tantas cosas por la mente y nada por en frente. Es decir, en resumen: te extraño. Siempre te he extrañado. Eternamente, me encuentro en un momento en el que el tiempo no sucede en momentos; más bien sucede sin suceder. Está petrificado aquí, en estas letras que como segundos van pasando mientras las lees. Si es que alguien las lee... Si es que acaso alguien las llega a comprender. Qué tristeza me da saber que estoy encerrado aquí en esta subjetividad, que este cristal dentro del que me encuentro jamás se desplomará. La polilla quizá agite sus alas contra el cristal y el zumbido no dejará nunca de molestarme; aquí, desde mi celda de la libertad les escribo a ustedes, mis tan poco interesados lectores, ustedes, los que leen para distraerse y no para accionarse. Pero qué me importa, vengo de otro tiempo, de otro espacio... "Un artista sólo cuenta con las estrellas" -Nietzsche. Sí, amigo Nietzsche, comprendo tu eterno retorno y el absurdo de todo esto(quizá infinitamente pesado). Espero que mientras escribo esto, un gusano esté dentro de donde tus restos yacen tomando consciencia por al menos un breve instante, reviviendo tu presencia sólo para telepáticamente recibir este mensaje que dice que sí, alguien te ha comprendido. Constantemente, constantemente, constantemente, constantemente demente.

Y dejándome de andar por las ramas, publico entonces esto que es de un tremendo valor emocional para mí, no voy a fingir que no es escritura y que está dentro de la realidad; porque es un escrito y está más allá de la realidad de lo que un concepto inconceptual como el desamparo está. Os presento: Un día más.


Un día más

Así fue como pasé un día más sin su presencia. Esa imagen que con su mera ausencia me lleva a la decadencia. Creía a mi alma capaz de soportar algo así; sin embargo, no me imaginé jamás que su seducción fuera algo más que pasajero, fugaz, efímero.

Salí de la cama, y sí, soñé con ella. Nos encontrabamos dentro de su casa, (dicen que las casas representan esa hermosa apertura femenina, la pieza que encaja perfectamente con la mía) estabamos solos, sentados, mirándonos el uno al otro. Sus ojos reflejaban una angustia terrible, se preguntában: “¿Qué pasaría si viene mi novio?” Logré convencerla de que la amo; la amo y no importa cuánto, el amor medido es un amor limitado, y un amor limitado es una horrorosa confusión: no es lo que se cree. Me dio a entender que sentía lo mismo y se atrevió a juntar sus tibios labios con los míos. En ese momento su pregunta se vio contestada por una desesperación que se adueñó de ella, me pide que me vaya, que es peligroso. La obedezco, me veo dentro de un coche blanco y él me sigue, me quiere matar, no comprende que ella no es él, y que cada cual es lo que es y no puede salir de su ser. El móvil desaparece, voy corriendo y va detrás de mí, yo le lanzo todo lo que encuentro, incluso un boteplástico. Cada objeto arrojado, al tocarlo, lo va destruyendo; y así, el boteplástico le tumba la mitad de una pierna, cae y se arrastra, no se detiene. Me grita, “¿Por qué destruyes algo tan bonito?” ¡Bonito... ella no te ama, imbécil! Ella te mira y se ve obligada a cerrar los ojos para imaginar que estoy en tu lugar. Me hallo en un hotel, una amiga suya me delata y cuando me encuentra, me mata. Antes de morir: “¿Por qué destruyes algo tan bonito?”. Precisamente por eso lo destruye, porque no puede tolerar la idea de que se haya cristalizado su deseo fuera de sí mismo.

Y al morir, despierto. La consciencia me invade sin mi consentimiento y me convierto en esclavo de esa inmensa libertad que me posée. No dejo de ser. Soy. Soy y no dejo de ser. Además de esa pesada invasora, cargo también con esa mosca quimérica que me zumba en el oído todo el tiempo que paso despierto. Pss...pss...¿qué harás?...pss...pss...¿así te quedarás?...pss...pss...Sos un imbécil...pss...pss... Y soy. Quizá un imbécil; pero soy. Tomo asiento sobre el colchón, la única cosa que hay en mi cuarto. Miro la alfombra y sus pelos me obligan a ver imágenes que se disuelven al crearse, como si un pedazo del sueño se le escapara a la inconsciencia y se manifestase en forma de forma sin forma. Y todas las formas son ella. Se me aparecen sus curvas; se desmoronan y me sorprende su espalda desnuda. Camino hacia el baño ...pss...pss...¿qué harás?...pss...pss...¿así te quedarás?...pss...pss...Sos un imbécil...pss...pss... Intento hacer que la acción me mantenga en la distracción, hacer pis, así es mi querido amigo Cortázar. Hacer, hacer, hacer... llenar la insatisfacción ...pss...pss...¿qué harás?...pss...pss...¿así te quedarás?...pss...pss...Sos un imbécil...pss...pss... Qué tristeza saber que lo hayas elegido a él, de haberte esperado... La soledad te apresó, pero tu solución te llevó a una prisión mucho peor.

Seguir escribiendo sería una tontería. Lo que quise decir lo dije y aunque al comienzo se lee y posiblemente interpreta que esta sería la descripción completa de un día... No. Haber dicho eso no significa eso. Significa más, no es un aforismo al estilo de Nietzsche ni mucho menos... Sin embargo, cualquier cosa que se tome demasiado literalmente será siempre un intento fallido por volverlo existencia, un intento por convertir lo abstracto, que viene del latín abstrahere y significa “separar”, en algo más concreto que jamás puede llegar a ser concreto; entiéndase, pues, que leer e imaginar las cosas de una manera muy detallada y concreta sería intentar separar lo ya separado... Y hasta aquí, quien no haya entendido que se quede con sus insípidas certidumbres.

Oscar García Chávez -un ser extremadamente sensible a la sensibilidad insensible que sienten los otros insensibles como algo insensiblemente sensible; es decir, mecánico. Hago un llamado urgente a todos aquellos lectores que se interesan por la acción de la inacción a accionarse en un comunicado incomunicable para comunicarme lo incomunicable que yo intento con tanta vehemencia comunicar.

Wednesday, September 06, 2006

El símbolo

-Podré parecer atrevido, imprudente; sin embargo, si no hago lo que quiero hacer, perderé mi cordura.

Un símbolo es capaz de transformar.

-Sé, que si con mi boca, húmeda, toco la tuya, estaré escondiendo algo importante.

El cambio sólo será captado por el testigo. Pone su mano en la bolsa del pantalón, y esto hace que pierda la memoria. Él tiene amnesia. No, él ya no existe: ha muerto. Ahora esta nueva persona ha tomado control de su cuerpo.

Tuesday, August 22, 2006

Su primer mundo surrealista

¿Qué tal si pudieramos ponernos un filtro en los ojos para hacer esta clase de cosas? Esa fue la cuestión que causó la gestión de esta idea, no completa y muy mediocremente realizada. Quien quiera tomarla y hacer algo interesante con ella, ya que a mí la fantasía simplemente no se me da, que lo haga sin titubeos.

--
Silvia jamás había querido entrar en un mundo surrealista conmigo; pero ese día parecía de humor, y por eso le dije: “Vamos, juntos, a imaginar que todos los objetos sólidos ahora son gaseosos.” Entonces la vi, con una mueca de curiosidad, entre cerrando los ojos y pasando su mano con movimientos ondulatorios sobre una mesa, pude observar cómo la mesa se desvanecía, y como humo se movían las partes que su mano empujaba. Me sorprendió el hecho de que su mano, también siendo un gas, no se disolviera en como la mesa; pero luego entendí que la razón era muy simple: Silvia tiene una voluntad, y ésa hace que el gas que ella es no vuele por ahí. Además, después de mover la mano, se podía ver cómo las partículas de la mesa volvían lentamente, como empujadas por una lenta voluntad, hacia su lugar de reposo. Y así la mesa volvía a ser mesa.
Advertí, acto seguido, que el suelo era mucho más caliente, y que por ello no nos hundíamos en él. Sus moléculas se movían tan rápido que si brincaba, me era posible observar por segundos la onda que mi caída causaba. Al caer, el suelo se expandía como si una esfera invisible lo perforara, y en menos tiempo que el necesario para que la gravedad me llevara hacia abajo, se reconstruía bajo mis pies.
Atravezamos la ventana de un salto, y caímos en el zacate. Era impresionante ver la niebla de moléculas verdes que se levantaban a causa de nuestro correr en el mismo. Fuimos a la alberca, y nos echamos un clavado. El agua no nos podía mojar, pero flotábamos en ella, y en veces nuestros cabellos eran arrastrados por la corriente, aunque un extraño magnetismo los regresaba a su lugar. No pude contenerme, al ver un foco, de golpearlo y ver qué sucedía. La luz se pegaba a mi mano, y podía yo mover el orígen de la luz en mi mano sin quemarme; sin embargo, cuando aplaudí para juntar las manos, algo muy extraño sucedió, la bola de luz provocó una explosión pequeña que abrió mis brazos y me empujó hacia atrás. Cuando voltée a ver el foco de nuevo, allí estaba, brillando de nuevo.

Oscar García Chávez

Thursday, August 10, 2006

Carta de odio para la bitch

Advertencia, muy ofensiva.
(hecha a base de frases del libro “Diablo Guardián” por Xavier Velasco)

La última vez que te vi tenías a otro hombre en frente. Y una de sus manos bajaba por tu espalda, lista para tocar lo que antes protegías fervientemente. ¿Sabes, Vil Embustera? Te sobra cola para prostituta, y si lo fueras te engañarías de todas maneras. Tú, que eres una tramposa, ¿nunca sentiste como que se agotaban las reservas de patrañas? Ya se que me detestas por decir tus verdades, y más por esconder las mentiras, que vendrían siendo menos ofensivas. Por eso ahora me toca contarte la verdad. Enterita, ¿me entiendes? No es más que la verdad, y verdades ya ves que siempre sobran. Señorita babosa, ¿podría usted contarnos qué tanto hay de verdad en su cochina vida de mentiras? ¿Qué hay de cierto en lo witch disfrazada de bitch, come on sugar darling let me scratch your itch? Puta madre, qué horror, me usaste.

Te acuso de ser tú por todas partes. O sea de querer siempre ser otra. Y hasta peor: conseguirlo. Te acuso de bitchear, witchear y rascuachear, de ser barata como vino en tetra-pak, y al mismo tiempo cara, como cualquier coatlicue traicionera. Te acuso de haberme robado la bondad, no una ni dos veces sino a toda hora y en todo lugar, como chingado pac-man cleptómano. A mujeres como tú no las conoces; las contraes. Como los matrimonios y las enfermedades y las deudas. Ay, cabrona, que Dios te perdone.

Ahora mismo quisiera causar el fin de tu primera persona. Ser el culpable de esa ocasión pomposa donde unos cuantos ellos despiden a otro yo de su nosotros, a la vez que lo envían a otro ellos, más hondo en insondable, llamado funeral. Ellos: los que no están, ni van a estar. Que seas una difunta, a la cual condiciríamos al panteón para poner entre nosotros no sólo tierra, sino de preferencia un mundo de por medio.

Eres oveja, lo sabes, tu destino es vivir entre el rebaño y ser la vergüenza del mismo. Por mí, ni te conozco. Piruja jodida, eres del tipo de mujer que jamás se ira al cielo. Las mujeres que duermen con cerdos poco a se van haciendo cerdas. Lo único que no heredaste son los defectos. Me da asco pensar cuánto te gusta hacer pedo. Eres egoísta, vanidosa, trendy. Te gustan cosas de verdad horribles, como que te regalen lo más caro de la tienda. Que se metan en broncas por tu culpa, como mezquina mujerzuela callejera. Siempre diciendo que eres maravillosa, para jugar conmigo. Para convertirme en tu muñequito. ¿Checas las dimensiones de tu egoísmo?

Quisiera que me contaras en qué columpio enseñaste por primera vez los calzones. No quiero imaginarme la de tlahuicas y coatlicues con que te habrás metido, o que te la habrán metido. Eres la oveja negra, la plebeya ambiciosa, la puta de la esquina, la bruja de este cuento. Siempre has sido una desesperada: quieres acabar todo cuando ni ha comenzado.

Ser puta es como bailar: es cuestión de agarrar el ritmo. Y no sé cómo no me di cuenta si bailabas tan bien, y yo que pensé que era tu primera vez. Mis tíos, cuando hablaban de putas, decían: Las tramposas. Entonces siempre que te veía hacer trampas pensaba: ¡Dios mío, qué puta es!, y después lo negaba. Claro que no te lo iba a decir: Te acuso de ser puta, porque además de puta eras grosera. Pero sí te acuso de ser tramposa, porque te imagino así desde niña y pienso: Tan chiquita y tan putita.

Yo no soy de tu equipo, sabes que lo tramposo no se quita nunca. Y digo, tienes edad suficiente para comprender que putear era algo màs que ser tramposa. Desde siempre tu ambición ha sido esa, ¿cómo te explico? Pues eso mismo, ser ambicionada. De ahora en adelante te recordaré como “La Sopa”. ¿Por qué La Sopa? Muy fácil, loca: por espesa y por caliente.

No me imagino la clase de cosas que le cuentas al espejo. Vas y haces cosas que se te ocurren, o se te antojan, o lo que sea, nunca llegas al punto en que dices: Espérate, qué estoy haciendo. Siempre hay una bardita que te quieres saltar y piensas: Nadie que yo conozca se ha saltado esta barda, yo me la estoy saltando.

Y no cabe duda que has cobrado bien por tus servicios, así como le dijiste al hombre que te tocaba, ¿apoco crees que no alcancé a escuchar? Le dijiste: “Digo, soy lo que quieras, nomás llégame al precio. Habrá que hacer un manual de superación para tramposos, porque si creíste que nunca iba a sospechar de ti, que no te descubriría, subestimaste mi inteligencia más allá de lo que debiste. Y aunque me hayas dicho que tengo cuchillos en la lengua, no me asusta matarte ni verte muerta, piruja aborrecible e hipócrita.

Quisiera culpar a alguien más, como a tus padres, pero ellos no tienen la culpa de la tragedia de todos los ojetes, que sus hijos salen más ojetes que ellos. Pero mi carácter majadero, vulgar, me impide no hacerlo. Siempre que las mujeres se sienten culpables les da por repartir, ¿qué cosas habrás hecho tú para ser tan compartida? El cuerpo de Judas: Amén. Porque tú querías ser lo peor, pero por gusto. Eso de hacerte puta por necesidad te parecía, no sé, inaceptable. Y tus amigas jodidas, como se tona que es cierto que lo jodido se pega.

Comprendo que no es tu culpa el no habermelo confesado, uno nunca confiesa los pecados que piensa cometer. Me acuso, de que el año que entra voy a joderme a un hijo de puta. O sea, vas a jodertelo y luego te confiesas. Al final, quedo como el cínico sin culpas: el que ríe al principio, a la mitad y al último. Y tú ahora pierdes las numerosas oportunidades de bitchear, porque ya todo mundo sabe que eres más rápida que Superman.

Te Ama, tu ahora ex-novio.

O.

Wednesday, August 09, 2006

La mierda valiosa

Quisiera saber la razón por la que muchos, al toparse con una historia, desean la resolución al instante. En lugar de escrutar las palabras, de sentir cada pensamiento y pensar cada sentimiento, ven las letras como obstáculos, ésos que les impiden llegar al punto final, ése que indica que de una vez por todas pueden descansar. Si con tanta vehemencia anhelan llegar al punto, ¿por qué no simplemente dibujan puros puntos para así llenar su deseo de concluir? Si tanta es su necesidad, o necedad, de llegar al meollo del asunto, ¿por qué no en lugar de empezar, acaban?
Sé que cuando comienzan algo, una tremenda desesperación les inyecta con su pequeño aguijón abstracto, dándoles la comezón que se quita solamente llegando al final; pero, ¿por qué no disfrutar de cada momento? Todos los instantes se consumen, y es mejor que lo hagan satisfechos y no acompañados por el impulso antes mencionado. Al leer una palabra, la acción de interpretarla termina y no regresa jamás: nos toma el mismo tiempo leerla bien que mal. Si ya nos hemos tomado la molestia de lanzar la mirada hacia lo escrito, ¿por qué no tratar de comprenderlo con paciencia?
Es una lógica ilógica querer terminar lo apenas comenzado sólo por querer terminar, ya que debió haber una razón más poderosa que nos llevó a comenzar. Y tal vez lo sea también querer disfrutar algo indisfrutable; pero eso ya sería entrar en subjetivismos inalterables por terceros, sólo la primera persona es capaz de transformar el aburrimiento en placer, poniéndose en un distinto estado mental.
El propósito de este escrito no es el de levantar una queja hacia todos los individuos que sólo se preocupan por lo antes mencionado, sino para informarle a aquellos que saben exprimirle el jugo a cada letra que no se dejen persuadir por los demás. Y así paso a contarles la desgraciada situación en la que hace pocos meses me encontraba. Fue cuando comprendí que de todas las cosas que me pude haber rodeado, lo hice de mierda.
La muerte me cuestionó primero por la importancia de mis actos, aunque debí haberla cuestionado desde un principio para escrutar y desentrañar cuáles cosas verdaderamente convenían, como escuchar un concierto de Beethoven mientras miraba la pintura del casi ciego que por un ojo no ve los colores pero por el otro sí, por eso sus pinturas tienen sólo unos pocos elementos coloridos, lo demás es todo blanco y negro con sus diferentes tonos de gris. Eso interesa, pero sólo en momentos, porque en otros era completamente absurdo y por eso ahora me pregunto si la muerte tiene el mismo peso sobre una porción de tiempo que sobre otra, y me doy cuenta de que no estoy del todo seguro.
Él murió y nunca platicó con su muerte, no el pintor, sino mi amigo. Lo sé porque me lo dijo: “Más vale olvidar la muerte y vivir la vida completita hasta que termine por medios inevitables sin dudar jamás de lo que se hace en el presente, porque si algo se hace es porque hay razón suficiente para que se esté haciendo.” Yo no le quise creer, sería como aceptar que las cosas existen y no existen a la vez. Lo que es, es; lo que no es, no es. Y así de simple pero complicada es la cosa, porque como vivimos, moriremos; como moriremos, vivimos.
No fue un destello de sabiduría, tuve que batallar contra mi propia razón, mis creencias más profundas y demás misterios abstractos que yacen, pesados, en mi mente, para llegar a la conclusión final, ésa que me dice que aquí, a mí alrededor, no hay otra cosa más que mierda, y que yo me obligaba a verla como oro, sin necesidad de alquimista alguno, mis ojos actúaban como un filtro y llevaban a cabo la transformación. La magía que durante tantos años buscaron antiguamente se hallaba ahí, en la interpretación.

O.

Tuesday, August 08, 2006

Discurrir filosófico ideal

Este escrito no pretende contener ni una verdad, podrá decir que las tiene; sin embargo, son necesarias esas aceptaciones falsas para llegar a una conclusión. Podrá contener errores ortográficos, quizá malos fundamentos y posiblemente no haga sentido, además de que repite muchísimas veces las mismas palabras. Quiero aclarar que en este escrito en particular no es necesario utilizar un ejército de sinónimos para designar lo que las palabras señalan; pero basta de explicaciones, que aquél que lea interpretará siempre lo que quiera y no importa cuántas aclaraciones se hagan, el lector vivirá siempre en su mundo representado.

La búsqueda del principio ideal


Manuel García Morente, en La Filosofía de Kant, escribe, en el apartado sobre Ética: “Lo real es, y existe en la experiencia; ideal no es, no existe en la experiencia, pero es y existe en el pensamiento para regla y dirección de la experiencia.” Y también: “Todo ideal es irrealizable; si fuera realizable no sería ideal.”
Es inconcebible la idea de que el tiempo pueda tener un comienzo, y se puede demostrar por la simple prueba de que antes de ese comienzo, hubo un tiempo en el que no había tiempo. Sin embargo, las vidas humanas sí empiezan y terminan, y lo hacen dentro del tiempo. ¿Dónde está el principio en la vida de un hombre? ¿En el parto? ¿En la fertilización? ¿O cuando se le pone un nombre? Habrá muchas opiniones al respecto, pero no saberes, no certezas, porque la opinión es una creencia, y creer es suponer que se sabe. La opinión, dice Giovanni Sartori, no es ciencia; es conocimiento vulgar, así lo llamaría Kant.
Todos podemos experimentar cómo la barriga de la mujer se va ensanchando para finalmente expulsar al niño del vientre. Pero no podemos nunca observar, por medio de los sentidos, el comienzo de un suceso, porque el comienzo del suceso es el principio del tiempo. Si las cosas se rigen por sus causas, si quisieramos contar una historia, sería nuestro deber empezar por el principio del tiempo; pero hemos dicho ya que el tiempo no tiene un principio. Así que sólo nos queda a nuestro juicio decidir qué punto de referencia utilizar, y de ahí comenzar a relatar la secuencia de eventos que ocurren en el tiempo, y el espacio, en una palabra, la historia.
Elegir es pensar. Así que para que exista un comienzo es necesario el pensamiento. Si yo quiero contar, por ejemplo, que mi lápiz se cayó, puedo decir: El lápiz pasó del punto A al punto B. O para ser más específico: Mi lápiz se pasó del escritorio al suelo porque cayó. Sin embargo, siempre queda la incognita ¿Por qué se cayó el lápiz?, y entonces ya esa historia tiene otro comienzo, sería decir: “Con la mano, empujé mi lápiz, luego éste cayó al suelo.” ¿Y por qué tumbaste el lápiz? “No era mi intención tumbarlo, quería tomar del vaso que yacía más adelante en el escritorio” ¿Y por qué estaba allí el lápiz? “Porque lo puse en ese lugar para luego poder tomar el vaso” Podría seguir así hasta que mi memoria me lo permita, entonces, la conclusión a la que he llegado en este párrafo es que el principio está determinado por lo que se quiere saber.
Entonces, en lo que llevo hasta ahora escrito, se puede decir que uno elige dónde comenzar; pero también que el comienzo lo determina una pregunta.
Un principio ideal es un buen comienzo. De antemano es menester estar de acuerdo con lo que “buen” significa. Buen puede significar muchas cosas, y entre ellas puedo pensar en atractivo, entretenido, confluyente con el final, que no dice más de lo que quiere decir, que intriga, que nos hace cuestionarnos, que nos informa y demás cosas. Pero todas estas cosas puede también no tenerlas el comienzo, todas excepto una: que no diga más, o sea, que no se salga de la historia y del fin u objetivo de la misma.
Se debe querer decir algo para contar algo, alguien también debe querer saber algo para que se haga una pregunta y se le pueda contestar por un principio adecuado. El comienzo no debe salirse del fin de la historia, debe estar relacionado con toda la historia, con la totalidad de lo dicho.
Ahora sabemos, que un principio no debe salirse de lo que quiere decir; que cada persona puede elegir dónde comenzar y que el comienzo lo determina una pregunta.
Ahora, no puede haber un principio ideal si cada persona tiene el poder de elegir dónde comenzar. Si eso es verdad, entonces sólo hay principio ideal para el mismo individuo que pensó el comienzo. Y entonces la idea de un principio ideal se desmorona, entonces debemos deshacernos de esa noción.
Un principio no se elige, de acuerdo con lo que acabamos de decir. Un principio, es el principio inevitable de un suceso y ningún otro puede ser el principio del mismo suceso. Esto parece absurdo y contradice lo antedicho, tan simple es cambiar de principio como ir más atrás en el tiempo y escarbar en la memoria. Regresamos entonces a la idea de que el comienzo se elige.
Ahora, al decir esto, estamos olvidando el que no debe salirse el comienzo de lo que quiere decir la historia. Eso significa entonces que toda historia debe tener un solo principio y no dos, ni infinitos principios. Más bien, un suceso no tiene varios principios, pero una historia sí puede tenerlos.

El autor de este escrito se vió obligado a
terminar por flojera, quizá siga pensando
en otra ocasión sobre el mismo tema.

Thursday, August 03, 2006

La razón que me llevó al table-dance

Capítulo 2: De cómo obtuve mi conocimiento.

Era Martes y la pareja de mi hermana esperaba en la sala; yo, intentando no saludar a esa sabandija apestosa e insípida(tan sensato yo evitando a esos sofístas modernos), me escondí detrás de la pared que nos separaba, yo iba en el pasillo que da a la cocina, y antes de que entrara aquella con aquél, le pedí que cerrara la puerta. Entonces pude pasar cómodamente por mi cafesito, y mientras iba de regreso a mi recinto espiritual, los escuché decir algo sobre por qué el imbécil no había venido el día anterior, ignoré su importancia y seguí mi camino.
Más tarde, el mismo día, llegó la mujer astral con que soñaba diariamente, la saludé y pasamos a donde se encontraba la repugnada pareja de idiotas. Fue fácil evadirlos, un saludo por aquí, una palabra por allá, luego de un minuto de exhaustiva conversación banal tuvimos el inmenso privilegio de poder escapar. La llevé al recinto y le pedí se acostara en mi diván. Le pregunté sobre lo que hizo el día anterior, el por qué de su llegada tarde a la consulta de las cinco y otras cosas de poca importancia.
Tenía sed, ella, no yo. Me lo dijo y le pedí siguiera acostada mientras yo le traía un refrescante vaso con agua. Contestó que ella podía hacerlo, que la esperara allí sentado, recalcó que si me movía de lugar no me daría el trato especial que llevaba ya tres días esperando. Se levantó y dejó su bolso, mientras salía no pude evitar ver su fino trasero, y esa visión en la ausencia de tiempo se vió interrumpida por mi sorpresa cuando su nalga izquierda parecía más un rectángulo que el semicírculo precioso que tanto me encanta golpear(levemente, claro).
Por qué no dejas aquí tu celular, le pregunté. Porque mi mamá dijo que tal vez me hablaba, articuló. Y yo me quedé allí sentado, esperándola. Bueno, me dije, no creo que se lo lleve para esconderme algo. Pero mi pensamiento se vio inmensamente frustrado cuando a lo lejos, en la escalera, escuché cómo su nalga rectangular emitía un sonido, alertándola de que un mensaje de texto se encontraba a la espera de su inevitable lectura. Quién será, ese fue el camino que tomó mi pensamiento, y la imaginación, a falta de una no-imaginación, fue dibujándola con quienes yo tanto miedo tenía que ella estuviera. Mi primo le pasaba la mano por los senos mientras de las caderas la arrastraba hacia él con una fuerza tremenda, y que ella gozaba porque sonreía con un matiz de placer, como diciendo que sí con una mueca de: Te voy a hacer garras, corazón. Luego de poco la cara del pariente se fue transformando en la de mi padre, ya lo veía con ella encima, y la otra brincando de felicidad, no podía soportar esa imagen. Cuando lo metafísico del asunto pasó a ser fisiológico, cuando mis puños se cerraron y la frente se fruncía involuntariamente, ella regresó.
Préstame tu celular, dije imperativamente. Lo tenía en mis manos, y ella allí acostada en el diván, no podía ver lo que yo veía. Busqué el mensaje, pero no lo encontré. El último tenía la fecha del día anterior y era mío, decía: ¿Ya vienes en camino?; sin embargo, no hubo respuesta, porque dos minutos después ella ya había llegado. Tarde, sí, pero aquí estaba.
No dije nada, lo tomé como una de sus tonterías, pero esa imaginación mía pasaba ahora a uno de mis tíos. Los sentidos me golpearon con la realidad, le aventé el celular, apuntando al estómago. Asocia, cabrona, ya sabes lo que se hace aquí, No me hables así, cabrón tú. Me levanté y convertí la sesión en sex-ión. Era tan difícil hacerla pasar de esa seriedad tan suya a ese juguetear tan mío.
Entrada la noche se fue, y yo, en calzones fui a la cocina y me topé con la consanguínea. Tu vieja te engaña con mi novio, se atrevió a decirme. Cómo sabes, le pregunté. Los vi besándose en el mismo lugar donde estás ahora parado hace unas horas. Ya no sentía enojo, de hecho, me sentí satisfecho de que al fin me podría deshacer de sus estupideces. Me serví el café que buscaba para acto seguido irme a la cama con alguno de mis libros. Sentí que no podría dormir en toda la noche, así que me vestí y llamé al ejército de amigos libertinos que tanta repugnancia les tenía(yo tan bueno que buscaba ser un virtuoso en la fidelidad).
Media hora después habíamos llegado, el exquisito menú daba para días enteros de experimentación tántrica con una pizca de olvido de la realidad.
Al día siguiente ella me notaba más feliz, yo no dije nada. Días después fue la boda, creo que ella nunca se enteró de mis extravagancias ni del fuerte olor a sexo que salía del recinto espiritual. Todas sus amigas hacían fila para conseguir una cita con este respetado psicólogo, tenía a su prima a las nueve de la mañana, a las diez venían sus amigas lesbianas a una sesión en grupo y así sucesivamente hasta las ocho de la noche. Me sentía el emperador de alguna dinastía china, el vigor sólo fue en aumento y con el último café del día me alcanzaba para satisfacer lo que el otro nunca podía terminar.
Fin.

Autor Anónimo.

Tuesday, August 01, 2006

La razón que me llevó al table-dance

Capítulo 1: De lo que estoy haciendo en el presente gracias a mi conocimiento.

Ella, mi consanguínea, o semejante, no importa cómo se le llame, no es más que una prójima. No lo digo porque sea igual a mí, sino porque esa palabra: “prójima”, es sinónimo de puta. Y como digo eso de esa, se entiende que la otra, dígase en una palabra, mi prometida, lo es también.

Jamás imaginé que detrás de quien yo creía conocer tan bien, se escondía una ninfómana desenfrenada, una loba perniciosa; pero a la vez ventajosa, porque sin el conocimiento que ahora tengo de ella jamás hubiera tenido las agallas para disfrutar de este carnoso, y además cariñoso menú de señoritas, que a cambio de un puñado de dólares son capaces de las hazañas más codiciables(entre quienes cargan con un pito, que esto quede bien claro).

Recordando el tiempo en que ignoraba el gran conocimiento que ahora me acompaña, me parece grotesca la manera en que me flagelaba a mí mismo, mentalmente, con culpas. El simple hecho de pensar en otra mujer me llenaba de una angustia dolorosa, que me obligaba a dirigir el pensamiento al dinosaurio Barney. En este preciso momento estoy en mi imaginación, quitándole el disfraz morado y asqueroso a una mujer que tiene las tetas más grandes que mi cráneo, y carga con unas nalgas que si fueran la cubierta del Titanic, derretirían a todo iceberg que pudiera atravesársele.

Autor: Anónimo