Adiós
Un ávido lector de basura se topa con una página en internet donde alguien escribe diariamente sin pensar que posiblemente le puedan robar sus escritos. Así que le roba todo porque quiere una victoria sin esfuerzo. Hay quienes pueden, y quien no puede roba; así viven todos, es la naturaleza poco natural de las cosas.
Mira la luna la confunde con un ojo, ése ojo es de Sócrates, y la boca es la oscuridad y la confusión que al revés setarcóS: 2 de Diciembre del 2003 - escribe el escritor un poema sin valor literario; pero lleno de emoción y latidos de corazón fortísimos:
Oyes sin escuchar
y escuchas cuando no oyes,
de igual forma yo toco sin sentir
y siento sin tocar.
Esa misma noche de diciembre hay un pensamiento nocturno, al leer la carta que había escrito para su hipotética mujer: "Cartas escritas por tontos que hacen llorar a la más inteligente de las mujeres. ¿Qué sucede en estos tiempos con la gente que me es difícil ver? ¿Será que estoy perdiendo el quicio o el quicio me está perdiendo a mí?"
Martes 8 de Junio del 2004: ¿Quién es yo? Yo es todos y todos son aquellos que creyeron estar en lo correcto.
El Jueves 1 de Julio del 2004 piensa que una amiga suya le recuerda a Anne Frank.
Lunes 19 de Julio del 2004: Soñó que abría un video en su computadora y se veía a sí mismo de niño, de unos tres años, besando a la niña que le gusta.
El sábado 14 de Agosto del 2004 aprende qué significa la palabra "lúdico".
Martes 17, Agosto 2004: Termina de leer Demian que comenzó a leer el domingo. Soñó con una chica coqueta que vestía de negro en una fiesta, movía sus caderas y le mandaba besos cuando nadie miraba -esto le excitaba-; finalmente se encerraron en un baño y se escribieron un libro en la piel con la lengua.
En su cumpleaños número 18, escribe: Take me to a place where I no longer desire to be somewhere else.
-Ha caído en la cuenta de que escribe demasiado porque no tiene hijos- Así que el escritor se despedaza metafísicamente y deja su presencia escrita, la cual resucita en los ojos de algún extraño que no comprende por completo; pero que si busca el coche en el estacionamiento(la idea en el inconsciente)... recordará perfectamente dónde lo dejó.
-La lógica es la verdad que no me puedo a mí mismo negar.
-¿Y eso es verdad?
-¿Te lo puedes negar?
-Sí lo puedo negar, pero sabría que me estoy mintiendo.
-Sería salir de la lógica para entrar en la fantasía.
-Pero los sueños son ilógicos. ¿Non son ellos verdad?
-Sí, pero son fantasías.
-¿Me estás diciendo que la fantasía es distinta de la realidad?
-Te vas a volver loco si sigues así.
-Mientras pueda fantasear una lógica seré cuerdo en ella misma.
-¿No estás agusto en la realidad?
-Sí; sin embargo, hay momentos en los que me harta y por eso me dan ganas de olvidarla.
-¿Olvidarla o mezclarla con la fantasía?
-¿No es lo mismo? La lógica es mentira en mi fantasía.
Soñamos lo que deseamos. Si somos el sueño de un dios... ésto es lo que él desea.
Solía temerle al caos; pero, desde que el médico me recetó comprar un reloj y tomarlo cada hora con la mano apuntando a la cara, la lógica ha levantado una barrera entre el caos y yo. Ella me protege, el miedo ahora está dirigido a la pregunta: ¿Y si el reloj de pulsera deja de funcionar? Me he comprado entonces otro reloj para reforzar la barrera que me mantiene de este lado. Cada vez me da más miedo que alguno de esos relojes deje de funcionar. Visité nuevamente al médico y me sugirió constriur un librero en el que pudiera coleccionar mis barreras contra el caos, junto con el refuerzo de tenerlos a todos ellos en orden. Me parece ahora descabellado pensar que alguna evz el tiempo y el espacio me puedan abandonar. Ahora sí, realmente no tengo miedo.
Miro a ese hombre y me pregunto por qué está leyendo el periódico. Nada hay en él que pueda cambiar su vida, y si hubiera una guerra aunque no lo leyera se enteraría. Todo lo que hace es mecánico, como una hormiga se pone al día con sus condiscípulos. Como las hormigas, se topa con uno de ellos y mueve sus antenitas para preguntar incansablemente "¿cómo estás?". Y el otro responde de la misma manera, carga su pesada hoja verde y se va para llevarla a la reina, es decir, su mujer. Él dice que es suya; sin embargo ambos saben que no se pertenecen y que no se aman. Si realmente se amaran no se comportarían así; no conocen lo que es el verdadero amor. Su "amor" se basa en la fidelidad; y todo el día pasan las horas pensando en el qué harían si se rompe esa fidelidad. ¿Tan frágil es el amor como para tener de base un concepto tan banal como la fidelidad? No, lo que sucede es que ninguno de los que conocen saben verdaderamente vivir, y si rompen esa fidelidad es sólo para burlarse del otro, no porque comprendan realmente que son libres, que son completamente libres y que todos los valores a los que le dan valor están basados en la nada. ¿Acaso no tienen una pizca de razón estas personas? ¿Qué los obliga a seguir en esa monotonía de pacotilla? Es horrible todo esto, basta con que mi imaginación se pose en cometer un crimen para sentirse culpable por haber infringido una regla quimérica. A mí no me preguntaron: ¿Quieres estar de acuerdo con nosotros que debes manejar a treinta kilómetros por hora en las zonas escolares? No, no me lo preguntaron, sólo me obligaron a asumir que es ello lo correcto. Y tampoco me preguntaron cuánto es un kilómetro para mí, sólo me lo describieron para que yo lo asumiera y me pusiera de acuerdo con ellos -obligatoriamente-. Y lo que es aún peor es saberlo y seguir actuando su acuerdo. Despertar todos los días sabiendo que todas mis verdaderos deseos tendrán que ser olvidados y nunca mencionados. Hasta mencionarlos es peligroso. No mortal; pero, ¿qué tal si uno quiere hablar verdaderamente sin inhibición alguna? Es casi imposible. Todos estamos llenos de secretos y de culpas por mantenerlos secretos. ¿Es así como debemos vivir? ¿Es eso realmente vivir? Desde donde yo lo veo, no lo es. Y si te dicen que creas en dios diles que se vayan al carajo. QUE DOS MÁS DOS ES CUATRO AL CARAJO. Al carajo, por eso me desaparezco. La salvación es desaparecer, sin que importe un carajo lo demás. Todos, absolutamente todos seguirán viviendo sin uno. No dependen de nuestra vida. Nunca.
Tu piel es inocente y lisa, como quieres ser; pero como no puedes porque sangras.
"Después reflexioné que todas las cosas le suceden a uno precisamente, precisamente ahora. Siglos de siglos y sólo en el presente ocurren los hechos; innumerables hombres en el aire, en la tierra y el mar, y todo lo que realmente pasa me pasa a mí..." Jorge Luis Borges
Así se despide el Marqués, adiós.







