De un reflejo que asusta
Con tal de evitar lo que sientes, llegas hasta allá.
Aviéntas una granada tras otra.
Te destruyes.
Y Destuyes.
Aviéntas una granada tras otra.
Te destruyes.
Y Destuyes.
O.
Historias desenfrenadas, fantásticas y suculentas para exhibir los miedos que afrontamos todos los días. Notas sueltas, pensamientos y demás metafísica individual que ha terminado triturada en este metaespacio atemporal.
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