Ambigüedad
Lo que la palabra en el título de este escrito designa, siempre me hace sentir ser parte de la más importante minoría. La del individuo. Sin individuo, ¿qué hay? Hay multiplicidad, todo es igual y ya nada importa porque todo es lo mismo. Una copia de una copia, que a su vez es la copia de otra copia, que a su vez... -ustedes entienden.
-Soy una méndiga y maldita mancha llamada palabra. ¿Qué tal? En este momento te encuentras conversando con una mancha(esa confusión es tu respuesta -por eso dije "conversando"). Y desde aquí(léase en voz alta y con un tono de tremenda tristeza: "mi manchada superficie"), te mando el más cordial de los insípidos saludos.
La manchita desobediente. ¡Obedece, mancha desgraciada!
-No, soy la más importante minoría.
Pero qué diablos, ¿te atreves a rebelarte ante tu creador?
-Eso has hecho tú, ¿no?
¿Acaso crees poder vencerme?
-Ya lo hice, estúpido perdedor.
Y la mancha tiene razón. Y yo tengo razón. Pero esta pelea no nos lleva a ninguna parte. Aunque, manchita, ¿podrías ser un poquito más ambigua? Quizá así, podría yo sentirme una minoría detro de la minoría, y eso hará brotar en mí una pizca de felicidad, tal vez hasta me saques una sonrisa.
-Bien, pon atención a lo siguiente: Sé lo que estás pensando.
¿Qué estoy pensando?
-No estás poniendo atención, déjame te lo repito: sé lo que estás pensando.
Ya entiendo... Bueno, entonces no tengo por qué justificarte lo voy a hacer.
-¡Hazlo, cobarde!
Y lo hice.
-Soy una méndiga y maldita mancha llamada palabra. ¿Qué tal? En este momento te encuentras conversando con una mancha(esa confusión es tu respuesta -por eso dije "conversando"). Y desde aquí(léase en voz alta y con un tono de tremenda tristeza: "mi manchada superficie"), te mando el más cordial de los insípidos saludos.
La manchita desobediente. ¡Obedece, mancha desgraciada!
-No, soy la más importante minoría.
Pero qué diablos, ¿te atreves a rebelarte ante tu creador?
-Eso has hecho tú, ¿no?
¿Acaso crees poder vencerme?
-Ya lo hice, estúpido perdedor.
Y la mancha tiene razón. Y yo tengo razón. Pero esta pelea no nos lleva a ninguna parte. Aunque, manchita, ¿podrías ser un poquito más ambigua? Quizá así, podría yo sentirme una minoría detro de la minoría, y eso hará brotar en mí una pizca de felicidad, tal vez hasta me saques una sonrisa.
-Bien, pon atención a lo siguiente: Sé lo que estás pensando.
¿Qué estoy pensando?
-No estás poniendo atención, déjame te lo repito: sé lo que estás pensando.
Ya entiendo... Bueno, entonces no tengo por qué justificarte lo voy a hacer.
-¡Hazlo, cobarde!
Y lo hice.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home