El puente

No se sabe cuándo se cayó, dicen que lo van a arreglar; sin embargo, todos pasan y lo ignoran. No parece ser un puente muy importante. Quizá nadie se atreva a reconstruirlo por miedo a que se vuelva a caer. ¿Y qué mejor tenerlo como monumento turístico? Así quien quiera puede llegar y tocarlo, decirle: "Hola, puente, yo recuerdo lo bonito que eras." No sabemos si el puente sonríe. Aunque si se piensa un poco más, se llegará a la conclusión de que no es un puente, porque se ha caído. Es un antes-puente-ahora-puente-caído(por darle un nombre a lo innombrable). Tiene dos lados. Un lado sonríe cuando lo visitan, pero el otro sólo hace pequeñita la boca, la frunce porque no sabe qué decir, porque no le interesa regresar a su estado de puente. El lado más activo del puente, siempre que lo visitan y le dan esperanzas de su arreglo... se siente chiquito, luego da las gracias resignado. Él sabe que seguirá roto. Y sólo vive porque tiene esperanzas de que algún día, mientras exista el otro lado, los vuelvan a juntar.
O.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home