Frasco con 200ml
No te necesito. ¡No! -Y entonces toda una verborrea de palabras(retórica) intentando bastarse a sí mismas y a mi idea de que no te necesito- ¡Mierda! ¿Y qué si sí? No te puedo tener, estás allá -del otro lado- lejísimos. No sólo hay kilómetros de separación, sino libros enteros de filosofía, ética y moral que ni siquiera te vas a dar el tiempo de hojear. Es una verdadera lástima, en verdad, que me haya perdido en este laberinto donde según yo no te necesito -cuando realmente eres lo único que me hace falta- en lo más mínimo. La esperanza de que estemos juntos es sólo un perpetuo y terrible sentimiento que prolonga el sufrimiento, y ya no quiero esperar porque de nada me sirve. Sin embargo lo hago; ¿qué hago? ¿Me largo? ¿A dónde? No puedo escapar de mí mismo, no tengo lugar al cual huir de verdad -por miedo-. No, no te necesito. Eres una maldita idea que sólo me hace sufrir. No te necesito, amor, has muerto. Como y junto con Dios, has muerto.
O.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home