De autos cornudos
Mi auto se quiere suicidar, es que ya no le he dado el gordo cariño que se merece. Luego de la tormenta azucarada que azotó a la ciudad, más vale quedarse en casa para que las cucarachas no quieran lamer nuestros cuerpos(que saben a mugre -para quién no ha lamido la mugre, es agria, como jugo de limón, aunque... en forma de polvo).
Las palabras que se forman detrás de mi boca se vuelven cada vez más rojas, y el toro se va enfadando. Sus cuernos, pedantes, procuran difundir un color morado que me obliga a salir y besar al maldito y chiflado coche. Lástima que fue el último beso, porque las cucarachas me deshicieron en pedacitos comestibles.
Las palabras que se forman detrás de mi boca se vuelven cada vez más rojas, y el toro se va enfadando. Sus cuernos, pedantes, procuran difundir un color morado que me obliga a salir y besar al maldito y chiflado coche. Lástima que fue el último beso, porque las cucarachas me deshicieron en pedacitos comestibles.
O.

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